Defensa reconoce la muerte de 83 militares por exposición al amianto

Militares de la defensa aeroespacial. Imagen: Ministerio de Defensa.

  • Entre los fallecidos se encuentran oficiales y suboficiales, pero ningún soldado o marinero raso
  • Defensa se limita a indemnizar a los familiares de las víctimas y tranquilizar al resto de miembros de la Armada 

El Ministerio de Defensa ha reconocido 83 muertes de oficiales y suboficiales militares en acto de servicio por exposición al amianto en los últimos 20 años. Los fallecimientos se han dado en su gran mayoría dentro de las Fuerzas Armadas y hay una única víctima en el Ejército del Aire. No se ha reconocido la muerte por esta causa de ningún soldado o marinero raso.

El Ministerio de Defensa ha ido reconociendo los fallecimientos en las últimas dos décadas, pero ha sido el diario El País el que, mediante una investigación, ha recabado los datos necesarios para completar la información y publicarla. Las cifras son alarmantes, ya que se trata de entre cuatro y cinco muertes anuales.

¿Qué es el amianto?

El amianto, también conocido como asbesto, es un mineral fibroso que ha sido utilizado tradicionalmente para la construcción de buques por su resistencia térmica, acústica y química. Se halla sobre todo en calderas, turbinas, tuberías y vías de aire acondicionado.

Por ejemplo, este material está presente en las embarcaciones de guerra que el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, proporcionó a Franco en 1953 o en los barcos que se construyeron en la década de los sesenta en el astillero público Bazán, actualmente Astilleros Españoles (AESA). Hoy en día, se encuentra en construcciones e instalaciones tanto militares como civiles, como puede ser la base de Torrejón de Ardoz (Madrid). 

Sin embargo, este material tiene graves riesgos para la salud. Si se utiliza en climatologías altas, como es el caso de las aguas mediterráneas, las fibras del material se desgastan y las partículas se propagan por los espacios cerrados de la instalación. Estas producen enfermedades mortales como la asbestosis (fibrosis pulmonar), la mesotelioma pleural o el cáncer de pulmón. 

En España se ilegalizó su comercialización y uso en el año 2002. Aunque Navantia, la constructora estatal de buques, señaló que ya desde 1982 dejaron de utilizarlo. No obstante, la Armada española sigue valiéndose de instalaciones que contienen amianto, como el patrullero Infanta Cristina, con base en Cartagena. 

El pasado mes de agosto la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), denunció esta situación cuando El Mundo publicó una noticia sobre la existencia de amianto en las tuberías de la calefacción de la base aérea de Torrejón. 

En ese momento Defensa comenzó a exponer cifras acerca de muertes por esa causa. En el momento existían 113 expedientes de muerte por exposición al amianto, de los cuales 80 se consideraron como “muerte en acto de servicio”. 

Estas resoluciones dieron por fin la razón a muchos miembros de las Fuerzas Armadas que habían llegado a los tribunales para que Defensa se responsabilizara de las enfermedades pulmonares de los soldados que habían trabajado en buques.

Defensa se pronuncia 

Los familiares de los militares fallecidos recibirán la pensión extraordinaria (doble de la ordinaria) y la retribución de una indemnización, ambas correspondientes a la muerte en acto de servicio. Se tratará de entre 100.000 y 120.000 euros si son entregados a las viudas y unos 10.000 euros si son entregados a los padres de la víctima. 

En cuanto a las siguientes medidas, desde el departamento de Margarita Robles se han limitado a declarar que la presencia de amianto se debe al año en el que las instalaciones fueron construidas, pero que ya no existe riesgo. “La mera presencia de amianto no indica necesariamente una situación de riesgo, siempre que el material esté en buen estado y no presente riesgo de liberación de fibras”, ha argumentado el Ministerio.

El problema hoy en día radica en el desgaste del material con el paso de los años y la posibilidad de que se fragmente si, por ejemplo, se quiere retirar para una obra. Defensa ha llamado a la calma y ha asegurado que comprobará que las instalaciones militares cumplan la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para así lograr una retirada del amianto segura antes de 2028. 

 

María del Pico. Redactora.

«El periodismo es un aprendizaje continuo sobre la naturaleza humana». David Beriain

 

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