El Parlamento de Georgia desecha el proyecto de 'ley rusa'

Policías y manifestantes en Tiflis. Imagen: Voice of America.

Tras las protestas ciudadanas impulsadas por la oposición del país durante toda este semana, el Gobierno georgiano echó atrás la aprobación de su ley sobre agentes extranjeros.

El pasado lunes 6 de marzo, varios parlamentarios georgianos tuvieron que ser apartados para evitar que llegasen a las manos tras la presentación del proyecto de ley sobre agentes extranjeros. Tal norma obligaría a que aquellas empresas que reciban del extranjero más de un 20 % de su financiación se registren legalmente como «agentes extranjeros».

Mientras que el Ejecutivo consideró que la ley era necesaria para «aumentar la transparencia e impedir la llegada de financiación desde países hostiles», la oposición la asemejó a una norma aprobada en Rusia en 2012 que, desde entonces, lleva sirviendo como herramienta de represión gubernamental en el gigante euroasiático.

La opinión pública se mostró dividida al respecto de la norma. La capital del país, Tiflis, lleva varios días viviendo multitudinarias jornadas de protestas encabezadas por los centroderechistas Fuerza en la Unidad y otras organizaciones de la oposición.

La presidenta del país, Salomé Zurabishvili, también se posicionó en contra de la ley este jueves 9 de marzo y afirmó que estaba dispuesta a vetarla, aunque este veto pueda ser superado con una mayoría como la que tiene la coalición centroizquierdista del Gobierno en el Parlamento. Zurabishvili argumentó que Georgia se debe mantener independiente y seguir su camino hacia Europa.

En respuesta al temor de que la ley aleje al país de la entrada en la Unión Europea, solicitada por el mismo Gobierno tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania, el diputado Nikoloz Samjaradze afirmó: «El proyecto no se contradice con los principios europeos. Después de la primera lectura será enviado a la Comisión de Venecia del Consejo de Europa para que emita un dictamen».

Sin embargo, la oposición mantiene el discurso de que la aprobación de la ley implica el alejamiento de la Unión Europea y un acercamiento a Rusia y a sus posturas iliberales. Esta idea parece haber calado en una buena parte de la ciudadanía georgiana, a la que se vio en las protestas de los últimos días con banderas de la UE y consignas como «no a la ley rusa».

Ante tal revuelo social, el Parlamento votó ayer, viernes 10 de marzo, a favor de abandonar el proyecto de ley sobre agentes extranjeros. Pese a ello, la oposición ya ha anunciado que no cree en que el Gobierno vaya a abandonar verdaderamente la norma, y que por tanto las protestas continuarán.

En relación a esto, el canciller de Rusia, Sergei Lavrov, asemejó las protestas en Georgia a los disturbios del Maidán, ocurridos en Ucrania en 2014, y señaló que la oposición al proyecto de ley está siendo empleada como pretexto para justificar un golpe de Estado pro-occidental.

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