El segundo golpe de Estado de Burkina Faso eleva a Traoré al poder
- El nuevo dirigente afirma que asumirá su cargo solo hasta convocar elecciones
- La influencia rusa en la zona del Sahel sustituye a Francia
El pasado 30 de septiembre de 2022 Burkina Faso vivió su segundo golpe de Estado en menos de ocho meses. En la capital, Uagadugú, se produjeron tiroteos de madrugada y, pasadas unas horas, grupos de militares burkineses cortaron las principales avenidas de la ciudad.
El capitán del ejército Ibrahim Traoré apareció en la cadena de televisión nacional Radiodiffusion Télévision du Burkina (RTB) sobre las 20.00 hora local (22.00 horas en España) anunciando la disolución de la Constitución, de la carta de transición y del Gobierno, además del cierre de las fronteras del país y un toque de queda entre las 21.00 y las 5.00 horas.
Traoré, ascendido a capitán en 2020, ya formó parte de los oficiales que apoyaron el anterior golpe de Estado en enero de 2022. De hecho, fue el propio teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba, el líder del país hasta ese momento, quien lo nombró Jefe de Artillería del Décimo Regimiento de Apoyo. Se trata, por tanto, de una insurrección llevada a cabo por la misma junta militar creada tras el levantamiento del 31 de enero de este mismo año: Movimiento Patriótico para la Salvaguarda y Restauración (MPSR).
Damiba, quien también alcanzó el poder gracias al golpe de Estado de enero, fue depuesto por su incapacidad para lidiar con el empeoramiento de la insurgencia islamista, cuestión con la que Traoré había sido muy crítico. En el anuncio en la televisión pública, el nuevo dirigente del país afirmó que Damiba había traicionado el fin principal de la insurrección en enero: “restaurar la seguridad e integridad del territorio”. En su lugar, dijo que había priorizado otras “aventuras políticas”.
Durante los días siguientes, los seguidores de ambos bandos enfrentados por el poder se batieron en la capital. Al mismo tiempo, se difundieron rumores de que Francia estaba refugiando al dirigente depuesto. Este fue el motivo del ataque a la embajada francesa por parte de los partidarios de Traoré. Según informó RTB, se produjo un “intenso incendio en la Embajada de Francia” y que varios asaltantes “comenzaron a disparar contra los gendarmes”.
La renuncia de Damiba, bajo 7 condiciones
Finalmente, Paul-Henri Sandaogo Damiba dimitió como presidente del país el pasado domingo 2 de octubre, tras negociar con los golpistas su retirada. De la mediación se encargó la comunidad religiosa, la cual afirmó que la decisión se formalizó “para evitar enfrentamientos con graves consecuencias humanas y materiales”.
No obstante, la retirada del poder de Damiba se ha dado bajo siete condiciones entre las que destacan “la continuidad de actividades operativas sobre el terreno” en referencia a la lucha antiterrorista, la “reconciliación nacional”, “la reforma del Estado” y la “garantía de su seguridad y sus derechos, así como los de sus colaboradores”.
33/ A deal has been reached in #Ouagadougou between pro-#Traore and pro-Damiba to end #BurkinaFasoCoup. After protracted negotiations, #Damiba agreed to resign, setting 7 conditions, which include security assurances for himself and his inner circle pic.twitter.com/TPAF9vJrgn
— Constantin Gouvy (@ConstantinGouvy) October 2, 2022
Hasta el momento, se desconoce dónde se encuentra Damiba, aunque los rumores apuntan a que se ubica en Togo.
El futuro de Burkina Faso
Traoré fue nombrado presidente el jueves 6 de octubre. Ejerce no solo como “jefe de Estado”, sino también como “jefe supremo de los Ejércitos nacionales”. Sin embargo, únicamente ejercerá el cargo “hasta la puesta en marcha de los órganos que deberán llevar a cabo la transición hasta las próximas elecciones”.
COMMUNIQUE N°3 SUR LA SITUATION AU BURKINA FASO pic.twitter.com/d5qMLkEAoo
— Ecowas – Cedeao (@ecowas_cedeao) October 2, 2022
La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) ha exigido a las autoridades burkinesas que respeten el compromiso de celebrar las elecciones antes de 2024.
El MPSR, por su parte, ejercerá como “órgano central de definición y orientación de la política de seguridad, económica, social, de desarrollo y de restauración de la integridad territorial”. Según Infowakat, el Gobierno de transición está integrado por un presidente, dos vicepresidentes, un coordinador y dos comisiones.
El porqué del derrocamiento
El nuevo líder del país ya anunció el pasado lunes 3 de octubre que uno de los detonantes del golpe fue el ataque del 26 de septiembre contra un convoy en Gaskindé.
Como comunicó el anterior portavoz del Gobierno, Lionel Bilgo, se trataba de un cargamento de suministros con destino a la ciudad de Djibo que dejó un “balance provisional de 11 cuerpos de soldados encontrados, 28 heridos”, además de “unos 50 civiles desaparecidos”.
El país ha sufrido un empeoramiento en la seguridad debido al terrorismo. Burkina Faso sufre atentados yihadistas desde abril de 2015, cometidos por grupos ligados tanto a Al Qaeda como al Estado Islámico. La mayoría de ellos se dan en el norte, en la zona del Sahel.
Según el Proyecto de Datos de Eventos y Ubicación de Conflictos Armados (ACLED), en los primeros seis meses de 2022 ya han muerto más civiles que en todo 2021, una señal más de que la crisis del Sahel está empeorando.
De esta manera, uno de los principales motivos de la caída de Damiba ha sido mantener “el mismo sistema de seguridad que fracasó en los anteriores Gobiernos”, tal y como indicó el portavoz del MPSR. El objetivo del nuevo Ejecutivo, por tanto, es la reforma del ejército burkinés para hacer frente a los ataques terroristas.

Mapa del Sahel (zona naranja). Imagen: Felix Koenig
Rusia como socio internacional
Grupos de fuerzas afiliadas a Putin, como el Grupo Wagner, han aumentado su influencia en la zona del Sahel, sobre todo en Mali. Rusia podría estar desplazando así el papel de aliado de los países occidentales.
Es por ello que en las manifestaciones a favor de Traoré y contra Damiba se pudieron ver ondear algunas banderas rusas, lo que también produce un detrimento de la influencia francesa en Burkina Faso.
Traoré, en una entrevista para la radio francesa, comentó: “Rusia es un Estado como cualquier otro, ya estamos colaborando (…). Incluso en nuestro ejército utilizamos mucho equipo ruso. Así que ya es un socio para Burkina Faso”.
Un país gobernado a base de golpes de Estado
Burkina Faso, conocido anteriormente como Alto Volta, fue desde 1896 un protectorado de Francia, de la cual consiguieron la independencia total en 1960. A partir de entonces, el país ha vivido más cambios de gobierno provocados por golpes de Estado que por elecciones democráticas.
Maurice Yaméogo se convirtió en el presidente del país y estableció un régimen de partido único. El Gobierno de Yaméogo estaba estrechamente relacionado con el francés. La corrupción durante su mandato se convirtió en algo habitual. Tanto es así que en las elecciones presidenciales de 1965 se alcanzó un supuesto 100 % de apoyo.
La situación llevó a la celebración de una huelga general el 3 de enero de 1966. En esta misma las tropas se negaron a disparar contra los manifestantes, tras lo cual el teniente coronel Sangoulé Lamizana se hizo con el poder.
El nuevo presidente también estableció un régimen militar autoritario, además de suspender la Constitución y disolver la Asamblea nacional. Es por ello que en 1978, mismo año que fue reelegido en elecciones, el pueblo se echó a las calles en una nueva huelga general que puso en peligro su gobernanza.
Su fin llegó en 1980, cuando triunfó un nuevo golpe militar liderado por Saye Zerbo.
Apenas dos años más tarde, fue derrocado por una insurrección organizada por el consejo de Salvación del Pueblo (CSP), que cedió el puesto de Primer Ministro a Thomas Sankara. Este revolucionario fue conocido como “el Ché Guevara de África”, pues ideó grandes transformaciones políticas y sociales que contribuyeron al desarrollo del país.
El impulsor de los derechos de la mujeres, de la vacunación masiva, la creación de viviendas, la autosuficiencia, la educación… fue destituido por el jefe de Estado Ouedraogo. Sin embargo, Sankara junto con los capitanes Blaise Compaoré y Henri Zongo se sublevaron contra la decisión, lo que acabó con Ouedraogo y con Sankara como presidente.
En 1978 este fue asesinado junto a sus 12 colaboradores. Así fue como Blaise Compaoré, amigo íntimo de Sankara y aliado con países capitalistas como Francia y Estados Unidos, se hizo con el poder en el contexto de la Guerra Fría.
Se mantuvo en el poder gobernando con mano dura durante 27 años, hasta 2014, cuando estalló la Primavera burkinesa. Compaoré se dio a la fuga y el ejército tomó el Ejecutivo bajo la promesa de una transición consensuada con los partidos de la oposición.
Michael Kafando juró como presidente interino, pero apenas tuvo tiempo cuando el general Gilbert Diendéré, mano derecha de Compaoré, se sublevó. Días después, el golpe fracasó y Kafando se reincorporó a su puesto.
Ya en noviembre de 2015 se celebraron unas elecciones generales que ganó Roch Marc Christian Kaboré con un 53,5 % de los votos. Se convirtió así en el primer mandatario civil elegido democráticamente desde el expresidente Yameogo (en el poder entre 1959 y 1966).
La normalidad democrática fue interrumpida de nuevo por el golpe militar de enero de 2022, cuando Paul Henri Sandaogo Damiba se instala en el poder.
“Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. George Orwell

Comentarios
Publicar un comentario