Un sistema tecnológico consigue que tres personas parapléjicas recuperen la movilidad
Sillas de ruedas. Imagen: Peter Kaminski vía Flickr.
- El estudio dirigido por Jocelyn Bloch y Grégorie Courtine se publicó ayer, 7 de febrero, en Nature Medicine
- El sistema consiste en electrodos colocados sobre la espina dorsal y bajo las vértebras
Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) ha conseguido desarrollar un sistema que devuelve a las personas parapléjicas la movilidad. La neurocirujana del Hospital Universitario de Lausana, Jocelyn Bloch, y el neurocientífico de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, Grégorie Courtine, son los encargados de dirigir este grupo científico.
La tecnología desarrollada para ello se trata de un conjunto de 16 electrodos instalados bajo las vértebras y sobre la médula espinal. Mediante una intervención quirúrgica de aproximadamente cuatro horas se consigue que dicho dispositivo lance impulsos eléctricos a la médula espinal. De esta forma, se simula la manera natural en la que el cerebro activa los músculos de las piernas y del tronco.
“Inmediatamente después de la intervención el paciente puede caminar y permanecer de pie, pero para usarlo en el exterior necesita entrenamiento y llevará tiempo”, confirmó Bloch a El País.
Los pacientes intervenidos deberán llevar un pequeño ordenador a través del cual los electrodos están conectados al programa de inteligencia artificial, que permite transmitir el impulso a los músculos.
Los personas con parálisis sensorio motora completa, quienes sufren de una interrupción de la comunicación dentro del sistema nervioso, reciben así una estimulación eléctrica personalizada.
“Es posible activar la médula espinal como lo haría el cerebro de forma natural para que el paciente se levante, camine, nade o monte una bicicleta”, explica Courtine.
Esta tecnología llevaba siendo desarrollada desde 2014, cuando el equipo probó el método con ratones y con monos. En otoño de 2018 se presentaron las primeras innovaciones de la mano de David Mzee, quien también consiguió volver a caminar.
La novedad ahora gira en torno a la fabricación específica de los cables que requiere el sistema de acuerdo con las lesiones particulares de cada paciente. Esta mejora ha supuesto la activación no solo de los nervios que mueven las piernas, sino también de los del abdomen y espalda baja.
Asimismo, los científicos señalan que estos conectores son más largos y anchos y permiten una mayor precisión en el control de las secuencias motoras para cada actividad. Es decir, los pacientes pueden determinar qué actividad desean realizar y el marcapasos se adaptará a ella.
Michel Rocatti ha sido uno de los afortunados en volver a caminar tras sufrir un accidente de moto hace unos años. Ahora posee un andador con dos controles remotos conectados a una tableta que envía las señales al marcapasos de su abdomen.
Onward Medical, la empresa que llevará a cabo la comercialización de esta tecnología, plantea iniciar los primeros ensayos clínicos con un mayor número de pacientes en 2023. Hasta el momento han sido tratadas nueve personas.
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