Malí expulsa al embajador francés en un clima de tensión por el avance yihadista

Guerrilleros yihadistas en Malí. Imagen: Monitordeoriente.com. 

  • Los grupos terroristas asociados al Estado Islámico y Al Qaeda prosiguen en su avance por el continente africano y ponen a Malí en riesgo
  • Europa asegura que reevaluará la ayuda militar proporcionada al país tras la expulsión

El pasado lunes 31 de enero, Assimi Goita, el líder militar que gobierna Malí desde 2021, tomó la decisión de expulsar al embajador francés de Bamako, la capital del país. Este acto fue la respuesta a las declaraciones que el dirigente galo, Emmanuel Macron, hizo tras el triunfo del golpe de Estado que puso a Goita al mando de la antigua colonia francesa.

En tales declaraciones, Macron tachó de «inaceptable» la toma del poder por parte del militar y señaló que se trataba de «un golpe de Estado en el golpe de Estado» (ya que Malí había sufrido en 2020 una sublevación previa que puso al frente del país a una junta militar dirigida por el propio Goita).

La expulsión del embajador francés no fue bien recibida por sus compatriotas, ni por el resto de países europeos que están colaborando en la lucha contra el terrorismo en la zona. Esto llevó a que la canciller alemana, Annalena Baerbock, declarase, el pasado miércoles 2 de febrero, que se debía reevaluar la ayuda militar enviada a Malí.

No fue esta la única causa del aumento de tensión entre las administraciones occidentales y la maliense, pues en este mismo escenario Francia y Estados Unidos denunciaron la presencia del grupo de mercenarios Wagner (supuestamente cercano al presidente ruso, Vladimir Putin) en el país y acusaron a Goita y a su junta militar de haberlos hecho llamar. El Gobierno de Malí negó tales acusaciones con rotundidad y las señaló como otro de los motivos para expulsar al embajador francés.

El problema yihadista
El terrorismo islámico se ha extendido en las últimas décadas por buena parte de África a través de organizaciones como el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (asociado a Al Qaeda) o el Estado Islámico en el Gran Sáhara (asociado al Estado Islámico). Una de las zonas más afectadas es el Sahel, una región que cruza el continente de este a oeste y que se encontró bajo el dominio de Francia en la época colonial.

El Sahel

Mapa que muestra el Sahel y los estados que comprende. Imagen: Sobre Historia Contemporánea y Actual (blogspot.com).

Es por ello que el país galo tiene desplegados allí 4.000 militares con el objetivo de apoyar la lucha antiterrorista en Malí, Mauritania, Burkina Faso, Níger y Chad. Una ayuda que, sin embargo, no siempre es bien recibida y acostumbra a causar resquemores relacionados con el duro pasado colonial de estas naciones.

Entre tanto, Malí está cada día más cerca de caer frente al terrorismo islámico, fortalecido por la inestabilidad política y las rebeliones de los tuaregs, un pueblo bereber de la zona. Tanto es así, que la ONU ya advierte que todo el país «está en riesgo yihadista» salvo «una burbuja» generada en torno a la capital, Bamako.

 

Pável Carballido. Jefe de Cultura y redactor.

“Lo más revolucionario que una persona puede hacer es decir siempre en voz alta lo que realmente está ocurriendo”. Rosa Luxemburgo

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