El Gobierno simboliza el desmantelamiento de ETA con la destrucción de 1.400 armas
Imagen: La Moncloa.
- El acto estuvo marcado por la ausencia de la mayoría de los invitados
- La oposición ha calificado el evento de «propagandístico»
Ayer tuvo lugar en Madrid un acto simbólico en conmemoración de la derrota de ETA, dónde se escenificó la primera destrucción pública de 1.377 armas. Todas ellas fueron incautadas en los años 80 y 90 a ETA y los GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre).
El evento fue propuesto por la Fundación Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en 2017, cuando fue rechazado por Mariano Rajoy, expresidente del gobierno. En 2019 también se declinó su celebración por parte de Pedro Sánchez, quien ha presidido el acto en esta ocasión, y ha instado a “luchar contra la desmemoria” y “arrojar luz” sobre los crímenes sin resolver de ETA. Según el Parlamento Europeo, estos ascienden a 379 casos.
El presidente estuvo acompañado por seis ministros del PSOE, que ocupan las carteras de Interior, Defensa, Justicia, Asuntos Exteriores, Educación y Administraciones Públicas, además de la vicelehendakari primera, Idoia Mendia.
En el patio de Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada, que la Guardia Civil tiene en Valdemoro (Madrid), se han reunido miembros del propio Instituto armado, de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, policías autonómicas y locales, así como funcionarios de prisiones y colectivos golpeados por la violencia etarra.
Estos han sido los encargados de retirar la tela que cubría las armas colocadas en el suelo, y que luego fueron trasladadas a un horno de fundición para su eliminación total, tal y como dicta el procedimiento.
Lo más destacado: las ausencias
Gran parte de los invitados no han acudido a la celebración, entre ellos los expresidentes Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, quienes han argumentado tener compromisos previos y estar fuera de Madrid, en el caso de González.
Algunos de los invitados de la oposición, que tampoco han acudido, han sido Pablo Casado o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. El equipo de la presidenta ha asegurado que también estaba comprometida con otros asuntos.
El líder de la oposición, sin embargo, ha optado por manifestarse a través de Twitter y ha calificado el acto de “propagandístico”. Asimismo, ha criticado el acercamiento de los presos de ETA al País Vasco y el pacto del Gobierno con EH Bildu.
Ni los socios de Gobierno, Unidas Podemos, ni el resto de partidos han tenido presencia en la jornada, a excepción de Ciudadanos que ha estado representado por el alcalde de Valdemoro, Sergio Parra.
Reacciones
Fuentes del Ejecutivo han asegurado que se pretendía conseguir una escenografía que convirtiese la reunión en un “acto de la democracia y no de un Gobierno o partido«.
El presidente del PNV, Andoni Ortúzar, ha asegurado hoy que el acto no le gustó, en una entrevista a la SER, ha añadido que este tipo de ceremonias deberían organizarse “casi con unanimidad” y ha recalcado la necesidad de lograr un “pacto por la memoria” para fomentar la unidad política.
El líder de Vox, Santiago Abascal, también se ha manifestado por Twitter, dónde ha calificado el acto como “insultante paripé de Sánchez” y le ha recordado a este los 300 crímenes aún sin resolver. Ha llegado a denominar a ETA como “sus ahora socios”.
A pesar de las críticas, el Ministerio de Interior ha anunciado el acercamiento a prisiones próximas al País Vasco de cinco presos pertenecientes a ETA.
Algunas partes aseguran que el evento ha recordado al celebrado en Bayona en 2017, que también se proclamó como el símbolo del desarme de la organización terrorista ETA y al cual tampoco acudió ningún representante español, ni del ejecutivo vasco o francés.
“Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. George Orwell
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